Para una v.a. X se define su función característica como:
![\begin{eqnarray}\html{eqn27}\phi_X:I\!\!R&\longrightarrow& I\!\!R\\ \nonumber
t&...
...tX \right]} } + i\, { {{\bf E} \left[ {\mbox{sen\,}}tX \right]} }
\end{eqnarray}](img897.gif)
donde recordamos que
.
Esta función
también es conocida como transformada de Fourier de f.
Su denominación proviene del hecho de que una vez conocida
la función característica podemos determinar
la función de distribución de la v.a. y recíprocamente.
Esta propiedad de
es fundamental, ya que en una
gran cantidad de casos es mucho más fácil trabajar con la función
característica que con la propia función de probabilidad (o densidad).
La razón de ello estriba en una serie de propiedades de la
función característica que la hacen muy manejable desde el punto
de vista matemático. Algunas de estas propiedades son enunciadas
a continuación.

Vamos a suponer que X es continua, pues la demostración para el caso discreto es totalmente análoga. Gracias a la relación (5.1), se tiene que
Por otro lado, es claro que
.
De la teoría de la integración es conocido que
.
Por todo ello se tiene que si
Por último
En lo referente a cambios de origen y escala, el comportamiento de la función característica es el siguiente:
Una propiedad de
que es muy usada es que la suma de v.a. independientes
tiene por función característica el producto de
las respectivas funciones características. Es decir:
Este resultado es también cierto para el caso de n v.a. independientes.
La última propiedad de
que enunciamos es que al igual que la
función generatriz de momentos, esta nos permite calcular los momentos
de la variable (y por tanto su esperanza y su varianza).
