Deseamos contrastar si la v.a. X sigue una ley de distribución
donde todos los pi están fijados (hipótesis H0). Entonces por lo mencionado anteriormente, el contraste consiste en:
En este contraste se comete cierto error de aproximación y por tanto será tanto mejor cuanto mayor sea n.
| Frecuencias | |
| Fenotipo | relativas |
| AB | 9/16 |
| Ab | 3/16 |
| aB | 3/16 |
| ab | 1/16 |
Elegidos 300 individuos al azar de cierta población se observa la siguiente distribución de frecuencias:
| Frecuencias | |
| Fenotipo | observadas |
| AB | 165 |
| Ab | 47 |
| aB | 67 |
| ab | 21 |
| Total | 300 |
¿Se puede aceptar que se cumplen las leyes de Mendel sobre los individuos de dicha población?
Solución:
El contraste a realizar es:
Para ello vamos a representar en una sóla tabla las frecuencias observadas, junto con las que serían de esperar en el caso de que H0 fuese cierta:
| Fenotipo |
|
|
|
| AB | 165 |
|
161,33 |
| Ab | 47 |
|
42,27 |
| aB | 67 |
|
85,91 |
| ab | 21 |
|
23,52 |
| Total | 300 | 300 | 313,03 |
Bajo la hipótesis de que H0 sea cierta, se tiene que:
ya que 4 son los posibles fenotipos, no se ha estimado ningún
parámetro (la distribución según las leyes de
Mendel es conocida), y sobre las cantidades Ei existe
solamente una restricción, que es:
.
Por otro lado,
que según la tabla de la distribución
es aproximadamente
el percentil 99,5 de la distribución
. Por tanto la
significatividad del contraste es del
, lo que nos
conduce a rechazar la hipótesis de que la población de la
que la muestra ha sido extraída sigue las leyes de Mendel.
Al mismo resultado llegamos sin calcular con precisión
la significatividad del contraste, sino considerando
que el valor teórico máximo que admitimos para el estadístico
experimental con un nivel de significación del 5%
es el percentil 95 de
, es decir,
y claramente ocurre que
, por lo que
se rechaza la hipótesis nula.
Obsérvese también que el que se haya rechazado la hipótesis nula significa que hay diferencia estadísticamente significativa entre las frecuencias observadas y las esperadas, aunque a primera vista no lo hubiésemos percibido en el gráfico de la Figura 10.3.
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